Aquí no están todos los victimarios que deberían pedir perdón, como ordena la ley’: presidente Gustavo Petro
El mandatario, en nombre del Estado colombiano, pidió perdón al periodista Holman Morris, su esposa Patricia Casas, y sus hijos Daniela y Felipe, y reconoció la responsabilidad internacional de Colombia por la persecución de que fueron víctimas por parte del antiguo Departamento Administrativo de Seguridad – DAS, entre los años 2004 y 2009.
En acto protocolario realizado en la Casa de Nariño, para dar cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos frente al caso 13.014 ‘Holman Morris y familia contra el Estado colombiano’, el 9 de junio de 2026 se suscribió un acuerdo de solución amistosa en virtud del cual el Estado colombiano reconoció que fueron varios los derechos consagrados en la Convención Americana de Derechos humanos que se le violaron a la familia Morris Casas por los seguimientos ilegales, interceptaciones telefónicas y amenazas de muerte, cuando el comunicador dirigía el programa de televisión Contravía.
El jefe de Estado reconoció que a la familia Morris Casas se le violaron, entre otros derechos humanos, los siguientes: “derecho a la integridad personal, artículo 5; el derecho a la libertad personal, artículo 7; el derecho a las garantías judiciales, artículo 8; el derecho a la protección de la honra y de la dignidad, artículo 11′.
Además, agregó el presidente Petro, se violaron los derechos “a la libertad de pensamiento y expresión, artículo 13; derecho a la protección de la familia, artículo 17; derechos del niño, artículo 19; derecho a la circulación y residencia, artículo 22; y el derecho a la protección judicial, artículo 25′.
“Lo anterior en concordancia con el artículo primero de la Convención Americana de Derechos Humanos, que consagra que los Estados partes se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción sin discriminación alguna por motivo de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición’, aseguró el presidente Petro.
En su intervención, el mandatario destacó que a la familia Morris Casas se le tildó de “guerrilleros, sin nunca haber cogido un arma, sino solamente por cómo piensa, cómo escribe, cómo muestra la realidad a través del audiovisual, lo que cuenta. Y lo que cuenta no es más sino la verdad que nadie quiere escuchar’, dijo al referirse al programa Contravía.
No obstante, destacó que en el país existe una “contracorriente que ha venido creciendo, tratando de transmitir la verdad de Colombia. Y esa verdad no es sino violencia, víctimas, venganzas, otra vez violencia, víctimas, venganzas. Y cuando la contracorriente logra abrir un espacio de paz, de vez en vez, vuelve la posibilidad de una nación grande’.
Sin embargo, el presidente Petro sostuvo que, en este caso particular, no están todos los victimarios, solamente el Estado colombiano: en referencia a la corresponsabilidad que tendrían los poderes Legislativo y Judicial, incluso, a la prensa tradicional.
